Cristo Rey y laudes regiae

En la Edad Media, hacia la época carolingia (s. IX) aparecen unos formularios de aclamaciones con carácter evidentemente litúrgico, pues se cantan dentro del templo, en la Misa de determinadas festividades, entre la colecta y la epístola.

Son laudes o alabanzas en honor del Papa, del Emperador y de otros personajes principales, y tienen su antecedente próximo en las aclamaciones al Papa hechas en la vía pública. En la Edad Media se cantaron en Francia, Alemania, Italia y hasta la región dálmata del Adriático. El tipo romano de estos laudes es más corto y dirigido únicamente en alabanza del Papa.

Los laudes galicanos (Laudes regiae, Triumphus, Laudes Hincmari, por atribuirse gratuitamente al arzobispo de Reims, Hincmar) son más extensos y, junto al Papa, nombran al obispo, al soberano y otros personajes regios, a los que desean vida, salud, gloria y victoria (los vita et victoria de los laudes imperiales paganos); comienzan siempre con el «Christus vincit, Christus regnat, Christus imperat»,  aclamación que se remonta mucho antes, y se basa en la costumbre de saludar a los generales romanos y emperadores a su regreso victorioso en señal de triunfo. Tras las invocaciones (v. letanías) a los santos, coreadas con el «Tu illum adiuva», «ayúdale», terminan con repetidos «Feliciter, tempora bona veniant, ad multos annos, amen», de felicidad y buenos augurios para el porvenir.

Actualmente se cantan en las más solemnes liturgias papales, con motivo de grandes acontecimientos de la Iglesia universal:  Misa inaugural del ministerio petrino de los Sumos Pontífices, Doctorado de Santos, Sínodos de Obispos, etc.

                                                        

 

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I Domingo de Cuaresma: El Salmo de las tentaciones

Cristo 5Es el Domingo de las tentaciones de Cristo. Una antífona del oficio divino nos lo recuerda con una límpida síntesis: “Ductus est Iesus in deserto ut tentaretur a diabolo”, Jesús fue llevado al desierto para ser tentado por el demonio. La totalidad de las cinco piezas propias del primer domingo de Cuaresma – introito, gradual, tractus, ofertorio, communio – están tomados todos ellos del salmo 90, algunos versículos de este salmo aparecen varias veces en la misma misa.

En el relato evangélico se lee también, en particular, el momento en el cual Satanás le pide que se tire del pináculo del Tempo y ratifica su propuesta citando las Sagradas Escrituras: “Angelis suis mandavit de te…”, ha dado una orden a sus ángeles y ellos, con sus manos, te sostendrán.  Este es, precisamente, un versículo del salmo 90 que la liturgia ha adoptado sabiamente en el canto de gradual que sigue a la primera lectura.

– Angelis suis Deus mandavit de te, ut custodiant te en ómnibus Viis tuis. V.: In te portabunt manibus, ne unquam offendas ad lapidem pedem tuum. Sigue leyendo

La Música Sagrada según Santo Tomás de Aquino (2° Parte)

063b_pinacoteca_crivelli_carlo_the_demidov_altarpiece_detail_thomas_aquinas_III. Doctrina de Santo Tomás sobre la música instrumental religiosa.

Hay que advertir que  en tiempo de Santo Tomás no usaba la Iglesia instrumento alguno en sus funciones sagradas, ni aun el órgano. Cuando éste apareció, dadas las cualidades peculiares que reúne para ayudar al  canto y dar más solemnidad a los divinos oficios, la Iglesia permitió su uso como un medio para excitar la devoción de los fieles. Los demás instrumentos no entraron en la Iglesia hasta bastante más tarde. En la respuesta al cuarto argumento del artículo de la Summa, tantas veces citado, dice Santo Tomás: “Sicut Philosophus dicit in Polit. Neque si fistulas ad disciplinam est adducendum, neque aliquod aliud artificiale organum, puta citharam: et si quod tale alterum est: sed quaecumque faciunt auditores bonos”. Hujusmodi enim musica instrumenta, magis animum movent ad delectationem quam per ea formetur interius bona dispositio”. Esto se refiere al uso de la Iglesia en no emplear instrumentos músicos que en su tiempo había.

Se pregunta, pues, ¿tuvo Santo Tomás por ilícito el uso de los instrumentos en la Iglesia? A esto debemos responder que aunque a primera vista así parezca, si reflexionamos un poco en las palabras del Santo Doctor, veremos que él no rechaza el uso de los instrumentos en la Iglesia, sino en cuanto que se oponen a la devoción de los fieles. Si Santo Tomás se hubiera propuesto la cuestión existiendo ya un instrumento músico con las favorables condiciones y ventajas que para el servicio del culto reúnen nuestros órganos, no hay duda que hubiera resuelto como hoy la resolvemos nosotros. De modo que podemos afirmar que el uso de los instrumentos musicales en la Iglesia, tal como existe hoy día, está muy conforme con la doctrina de Santo Tomás. Veámoslo. En primer lugar, si meditamos bien las palabras del Angélico Sigue leyendo

Legado musical de Benedicto XVI: Belleza de la Tradición

img.22Uno de los muchos legados del papa Benedicto XVI se refiere a la música litúrgica. Enormes progresos logrados en su papado. Increíblemente este progreso ha ocurrido sin una nueva legislación, nuevas restricciones,  nuevos mandatos. El cambio ha ocurrido a través de los medios que Benedicto XVI siempre ha preferido: a través del ejemplo y por medio de la inspiración proporcionada por sus homilías y escritos.

Usted puede observar la diferencia en cualquier liturgia papal, ya sea en vivo o por televisión o a través de internet. El canto gregoriano está de vuelta, pero no  aun como el estilo preferido de “música popular” que todavía domina la liturgia parroquial. Más importante, el canto está de vuelta en su lugar que le corresponde como la oración cantada de la Liturgia.

El legado musical cambia el rumbo y presagia un futuro de belleza en el arte católico.

El tema musical de la Iglesia Católica ha estado lleno de controversias durante muchos siglos. Esto no es nada nuevo. Tampoco lo es la crisis posconciliar, en música, algo particularmente nuevo en la historia de la Iglesia. Tendemos a pensar que es sólo porque lo vivimos tan intensamente. Y esta característica es, precisamente, lo que hace que la música litúrgica sea un tema tan arriesgado. Afecta a todos de la manera más profunda. Todo el mundo tiene una opinión, y rara vez es positiva.  Sigue leyendo

SALVE REGINA

Salve Regina-Una oración antigua siempre nueva

En la formación religiosa de todo cristiano ocupan un lugar muy relevante aquellas plegarias que desde niños hemos estado escuchando y rezando. De una forma imperceptible pero eficaz esas oraciones han ido formando nuestra piedad y delineando nuestro trato con Dios, con la Santísima Virgen, con el ángel de la guarda y con los santos; han enriquecido nuestra oración con unas determinadas actitudes, sentimientos y modos de invocar que sin duda influyen hoy en nuestra vida.

Sin embargo, tales oraciones, a base de repetición, pueden perder su brillo y atractivo, como ciertas hermosas catedrales y monumentos que ya no inspiran nada al transeúnte que ha vivido siempre frente a ellas. No obstante, bastaría detenerse un momento y contemplarlas tranquilamente para arrancarles nuevos secretos y emociones. Una de estas oraciones es la Salve Regina. Se trata de una oración muy antigua: consta por la historia que ya existía en el siglo XI, antes de la primera cruzada y, de hecho, su vocabulario rebosa de la cortesía y galantería que por aquellos tiempos se comenzaba a abrir paso en la sociedad. La Salve es una oración que ha gustado en todas las épocas por su brevedad y sencillez, por su ternura y profundidad, en la que se entrelazan de modo admirable la tristeza del peregrino y la esperanza del creyente: no por nada, tanto los franceses como los españoles y alemanes se han disputado siempre su autoría. Sigue leyendo

San Silvestre Papa y el Canto del Te Deum

Hoy, último día del año, celebramos la festividad del Papa San Silvestre I y también en este día, a la hora de Vísperas, la Iglesia tiene la costumbre de cantar solemnemente el Te Deum, dando gracias a Dios por el año que acaba.

San Silvestre I, papa

En la “Depositio Episcoporum” tenemos la información más antigua acerca del culto a este santo papa que murió tal día como hoy del año 335.  Esta festividad es recordada en todos los sacramentarios y martirologios históricos, y ¡cómo no!,  en los Martirologios Romano y Jeronimiano, aunque en su biografía hay connotaciones legendarias.  La Iglesia de Oriente lo conmemora dos días más tarde, el 2 de enero. Había nacido en Roma en el año 270, siendo su padre un tal Rufino, que era sacerdote en tiempos del Papa San Marcelino. Como Sumo Pontífice, sucedió al Papa San Melquíades un año después de decretarse el célebre Edicto de Milán por el que se le devolvía la libertad a la Iglesia. Se le atribuyen una serie de escritos que forman parte de los llamados “apócrifos sinmaquianos”, algunos de los cuales se utilizaron en la elaboración del “Liber Pontificalis”, en el cual se atribuye a San Silvestre un papel importante dentro de la Iglesia y en sus relaciones con el emperador Constantino. En enero del año 314 tuvo que esconderse, refugiándose en el Monte Soratte, a unas siete leguas de Roma, pues en ausencia del emperador, los magistrados de Roma iniciaron de nuevo la persecución contra los cristianos. Cuando volvió Constantino, fue llamado por este que estaba afectado por la lepra, de la que se curó milagrosamente después de recibir el bautismo. El emperador, agradecido, decidió construir la Basílica Vaticana, la Lateranense y algunas otras iglesias en Roma, como la de San Pablo en la vía Ostiense y la de la Santa Cruz en Jerusalén y aunque en esta actividad constructora hay quienes dicen que la intervención del Papa no fue decisiva, sin embargo se le atribuye la fundación de una basílica, la del “titulus Aequitii”, a la que desde el siglo VI se la reconocía como “titulus Sancti Silvestri. Su pontificado fue largo pues duró algo más de veinte años, pero su vida digamos que se vio oscurecida por la popularidad del emperador Constantino el Grande, contemporáneo suyo y que es considerado como el primer emperador cristiano. Sigue leyendo

Breve historia de la música sacra

En cada época y cultura, los cristianos han querido cantar su fe, expresión de la belleza del Evangelio con las melodías sublimes, capaces de tocar el corazón del creyente y lo levanta a Dios

El comienzo de todo esto es en la Biblia. Las canciones, que salpican toda la historia bíblica, que expresa el asombro ante los grandes acontecimientos de la salvación. La Canción del Mar del Éxodo 15, interpreta la letra y el episodio épico de la historia de Israel: el paso del Mar Rojo. Podemos definir uno de los primeros ejemplos de música sagrada, porque es la expresión más pura de cómo la vida y la fe se unen para convertirse en una parte, de hecho una verdadera liturgia cantada de un pueblo a su Dios Salvador. En el Salterio se encuentran recogidos en un libro todas las posibilidades expresivas de esta canción a Dios “que funciona de maravilla.” Hay salmos de alabanza y oración, los salmos penitenciales, y en los Salmos de acción de gracias, la lamentación, y epopeyas, no lo es todo en una palabra, el hombre que canta su relación con Dios en el Nuevo Testamento, el Magnificat se convierte en el arquetipo de todas las bellas Cristiano himno, el himno de María en Salvador poderosa de Dios, que es “grandes cosas” para los pobres la realización de su promesa se convierte en la canción de la Iglesia al atardecer alabando su Redentor. Todo depende de la música sacra, de alguna manera por estos modelos en la historia de la música bíblica y cristiana cada generación ha querido continuar con la composición de estas canciones y salmos estos, la creación de una miríada de “himnos y cánticos” el Señor de la belleza. Los tradicionales melodías gregorianas parecer una maravillosa síntesis del primer milenio cristiano. En su simplicidad y expresividad sublime nos muestra la perfecta combinación de la melodía y el texto sagrado, la música trae la luz contenida en las palabras e inspirado por el cantante y el oyente un anhelo del cielo. Sigue leyendo