Capítulo 10: Las nuevas formas medievales del Canto Litúrgico (y II): Los tropos y los versos

tropos1El origen de los tropos ( versus intercalares, farciturae, festivae laudes …) es aún oscuro. Probablemente nacieron, igual que las secuencias, en tierra francesa, hacia el año 800; aunque la mayor parte de los historiadores atribuya la invención a Tutilo, monje de San Galo, contemporáneo de Notker. La denominación “tropo” proviene del término musical griego “tropos” desarrollo melódico y por ella se entiende la adición o la inserción en el texto litúrgico de un texto nuevo y sin ningún carácter oficial, con el fin de dar un mayor realce y solemnidad a la acción sacra. Estos añadidos están sacados de un conjunto de pensamientos piadosos llenos de fervor (fervorines) que intentan animar la fiesta y que forman casi una ilustración o un comentario a la misma fiesta.

Los tropos se componían de dos maneras:
a)  Intercalando, como en las secuencias, palabras a una vocalización prexistente, en el curso de una melodía. Se lograba un tropo de solo palabras. Así pues, y a modo de ejemplo, en vez de cantar Ite missa est. Deo gratias, desarrollando la vocal de Ite o la de Deo con la habitual vocalización, se insertaba una frase más o menos larga, distribuyendo sobre las palabras que la componían, las notas de la vocalización misma. Así en el códice 378 de St. Gallen encontramos:   
Ite sine dolo et lite; pax vobiscum ; missa est
Deo semper agite in corde gloriam et gratias