La Música Sagrada según Santo Tomás de Aquino (2° Parte)

063b_pinacoteca_crivelli_carlo_the_demidov_altarpiece_detail_thomas_aquinas_III. Doctrina de Santo Tomás sobre la música instrumental religiosa.

Hay que advertir que  en tiempo de Santo Tomás no usaba la Iglesia instrumento alguno en sus funciones sagradas, ni aun el órgano. Cuando éste apareció, dadas las cualidades peculiares que reúne para ayudar al  canto y dar más solemnidad a los divinos oficios, la Iglesia permitió su uso como un medio para excitar la devoción de los fieles. Los demás instrumentos no entraron en la Iglesia hasta bastante más tarde. En la respuesta al cuarto argumento del artículo de la Summa, tantas veces citado, dice Santo Tomás: “Sicut Philosophus dicit in Polit. Neque si fistulas ad disciplinam est adducendum, neque aliquod aliud artificiale organum, puta citharam: et si quod tale alterum est: sed quaecumque faciunt auditores bonos”. Hujusmodi enim musica instrumenta, magis animum movent ad delectationem quam per ea formetur interius bona dispositio”. Esto se refiere al uso de la Iglesia en no emplear instrumentos músicos que en su tiempo había.

Se pregunta, pues, ¿tuvo Santo Tomás por ilícito el uso de los instrumentos en la Iglesia? A esto debemos responder que aunque a primera vista así parezca, si reflexionamos un poco en las palabras del Santo Doctor, veremos que él no rechaza el uso de los instrumentos en la Iglesia, sino en cuanto que se oponen a la devoción de los fieles. Si Santo Tomás se hubiera propuesto la cuestión existiendo ya un instrumento músico con las favorables condiciones y ventajas que para el servicio del culto reúnen nuestros órganos, no hay duda que hubiera resuelto como hoy la resolvemos nosotros. De modo que podemos afirmar que el uso de los instrumentos musicales en la Iglesia, tal como existe hoy día, está muy conforme con la doctrina de Santo Tomás. Veámoslo. En primer lugar, si meditamos bien las palabras del Angélico Sigue leyendo

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