LITURGIA Y MÚSICA. UNA HISTORIA CUATRO VECES QUEBRADA. EL CONCILIO VATICANO II. Parte III

c) Época carolingia (s. XI y ss).

1. El primer quiebro de nuestra historia

Es precisamente en este punto cuando nuestra historia sufre un violento giro. Se dio un quiebro a su desarrollo por la violenta suplantación de la antigua liturgia hispana por la franco-romana. Esta suplantación en Occidente delas liturgias locales por una única liturgia, la papal de Roma, con su cantopropio denominado gregoriano, fue posible gracias al fortalecimiento de la autoridad papal por toda Europa en el siglo IX, a comienzos de la «baja edad media»; al generalizado vasallaje de reyes y príncipes al papado romano; y a la liberación de las iglesias de las injerencias de los poderes laicos, aumentando su dependencia de Roma; y de manera especial al influjo en toda

Europa del notable monasterio de Cluny sobre los numerosos monasterios benedictinos y sobre las numerosas diócesis cuyos obispos provenían de dicho monasterio.

Respecto de España, la liturgia franco-romana fue aceptada prontamente por los territorios de la Marca Hispánica, territorios franceses y catalanes con la cabeza episcopal de Narbona, apenas liberados de la invasión sarracena. Por imperativo papal y con el apoyo del rey Sancho Ramírez que había declarado al territorio aragonés feudo del papa, la reforma se impuso en Aragón, iniciándose concretamente en el monasterio de San Juan de la Peña, a donde se trasladó el cardenal Hugo Cándido legado papal para ello; y concretamente el 22 de marzo del 1071, a la hora litúrgica de sexta se cambiaron los ritos, iniciándose el franco-romano que suplantaba al secular rito hispano. Desafortunadamente de toda aquella larga y rica historia de la liturgia hispana en suelo aragonés tan sólo nos han quedado ocho folios, fragmento de un rico antifonario. En Castilla se dio una mayor resistencia a la suplantación y fue necesario el concilio del monasterio de Husillos, en tierras burgalesas, para que oficialmente quedasen arrinconados siglos de sentimientos de fe, vividos a través de una espléndida liturgia propia y de hermosas melodías; y defendidos en medio de grandes hostilidades. Se hizo común el ya escuchado lamento de los cristianos mozárabes de que lo que los musulmanes no habían podido arrebatarles, lo hacían ahora desde Roma.

2. El canto gregoriano. Tropos y organa

La liturgia papal, totalmente estructurada, no era tan emotiva, emocional, como la antigua liturgia hispana; apelaba más a los conceptos que a los sentimientos. La época creativa de sus cantos estaba cerrada, podríamos decir, ya en el siglo VIII, siendo del siglo X los primeros códices manuscritos que nos los muestran. Cantos conocidos por doquier por la gran movilidad de los monjes, la reiterada copia de los códices gregorianos y el empeño papal de que llegara a todas las iglesias esa uniformidad litúrgico-musical. Sigue leyendo

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