¿Por qué es tan mala nuestra Música Litúrgica?

La pregunta que encabeza el titulo de este trabajo es solo una de las tantas inquietudes que nos genera el ver la decadencia musical de nuestras Parroquias. También nos preguntamos:

– ¿Por qué cada vez se cantan menos las partes de la liturgia correspondientes al Sacerdote? ¿No saben cantar los Sacerdotes de hoy?

– ¿Qué ha sucedido para que, por primera vez en la Historia, prácticamente sólo cantemos cantos de nuestra época y hayamos olvidado los cantos de la Tradición de la Iglesia?

– ¿Por qué apenas se cantan los salmos y otros himnos de la Escritura, que son los cantos cristianos por excelencia?

– ¿De dónde ha venido la costumbre de cantar cantos que deforman totalmente algunas oraciones (como Glorias, Santos o incluso Padrenuestros que no tienen nada que ver con sus textos originales)?

– ¿Por qué prácticamente nunca se canta el Credo, hasta el punto de que la gente ni siquiera es consciente de que se puede cantar?

– ¿Por qué cantamos tantos cantos que apenas son vagamente cristianos?

– ¿Cuál es el valor catequético de nuestros cantos? ¿Se aprovecha su función mnemotécnica?

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