Breve historia de la música sacra

En cada época y cultura, los cristianos han querido cantar su fe, expresión de la belleza del Evangelio con las melodías sublimes, capaces de tocar el corazón del creyente y lo levanta a Dios

El comienzo de todo esto es en la Biblia. Las canciones, que salpican toda la historia bíblica, que expresa el asombro ante los grandes acontecimientos de la salvación. La Canción del Mar del Éxodo 15, interpreta la letra y el episodio épico de la historia de Israel: el paso del Mar Rojo. Podemos definir uno de los primeros ejemplos de música sagrada, porque es la expresión más pura de cómo la vida y la fe se unen para convertirse en una parte, de hecho una verdadera liturgia cantada de un pueblo a su Dios Salvador. En el Salterio se encuentran recogidos en un libro todas las posibilidades expresivas de esta canción a Dios “que funciona de maravilla.” Hay salmos de alabanza y oración, los salmos penitenciales, y en los Salmos de acción de gracias, la lamentación, y epopeyas, no lo es todo en una palabra, el hombre que canta su relación con Dios en el Nuevo Testamento, el Magnificat se convierte en el arquetipo de todas las bellas Cristiano himno, el himno de María en Salvador poderosa de Dios, que es “grandes cosas” para los pobres la realización de su promesa se convierte en la canción de la Iglesia al atardecer alabando su Redentor. Todo depende de la música sacra, de alguna manera por estos modelos en la historia de la música bíblica y cristiana cada generación ha querido continuar con la composición de estas canciones y salmos estos, la creación de una miríada de “himnos y cánticos” el Señor de la belleza. Los tradicionales melodías gregorianas parecer una maravillosa síntesis del primer milenio cristiano. En su simplicidad y expresividad sublime nos muestra la perfecta combinación de la melodía y el texto sagrado, la música trae la luz contenida en las palabras e inspirado por el cantante y el oyente un anhelo del cielo. Sigue leyendo