Musica, liturgia y armonía

Un cristiano medianamente culto no puede cantar a Dios atentamente si la melodía que está cantando le recuerda a alguna pareja sentimental, alguna fiesta, o las canciones de una celebracion folklorica o tradicional.Hemos de admitir ciertamente la buena voluntad de quienes han querido hacer y cantar misas cercanas al pueblo, pero han errado en el método a seguir. Les animamos a tomar los textos litúrgicos y buscar inspiración, (y no simple plagio) en la multitud de músicas religiosas escondidas en nuestros pueblos y con peligro de desaparecer, porque en muchos casos sólo se acuerdan de ella los más viejos del lugar.

Hay tonadas bellísimas de rogativas a los Cristos o Vírgenes patronas, gozos, salutaciones, loas, himnos patronales, responsorios, misereres, rosarios de la aurora, salves…etc.

Recopilar todo esto es costoso y reorganizarlo aún más, pero esto sí es religioso y fuente de inspiración.
La Santa Misa es celebrada de manera muy dispar dentro de una misma diócesis por la liberalidad con que se inserta la música en su celebración.
Desde el desconocimiento se puede decir que para gustos los colores y que tanto de unas canciones o instrumentos que otros. La historia de la Iglesia y su magisterio nos muestran lo errado de tal aseveración. Sigue leyendo